
¡Deje de esperar a que el horno esté listo! El secreto para una pizza más rápida
Si sigue dependiendo de un horno convencional, en realidad solo está calentando el aire y esperando lo mejor. Es un proceso lento, y además desperdicia tiempo. Si quiere reducir el tiempo de cocción de cinco minutos a apenas 90 segundos, debe dejar de preocuparse por el aire y comenzar a calentar directamente la pizza.
Aquí es donde entran en juego los tubos de infrarrojos de onda corta.
La física detrás de esto: Los tubos de infrarrojos de onda corta no se quedan en la superficie; penetran profundamente en la masa y los ingredientes de la pizza. De esta manera, se logra una corteza crujiente y queso derretido, sin necesidad de esperar a que todo el horno esté caliente.
Además, estos dispositivos son extremadamente rápidos en su funcionamiento. Pueden alcanzar su potencia máxima en cuestión de milisegundos. Incluso se pueden programar para encenderse únicamente cuando hay una pizza lista para ser horneada, evitando así el desperdicio de energía cuando el horno está vacío.
Hablemos sobre los equipos necesarios.
Para lograr esta velocidad, utilizamos tubos halógenos de cuarzo de alta potencia. Estos tubos generan una gran cantidad de calor en un espacio muy pequeño. Pero tenga cuidado: asegúrese de que su fuente de alimentación pueda manejar el aumento de voltaje cuando estos tubos se encienden.
También hay que tener cuidado con la disposición de los tubos. Estos dispositivos generan mucho calor. Si los coloca demasiado cerca unos de otros, podrían dañar los conectores o deformar la carcasa del equipo. Es necesario contar con ventiladores eficaces para alejar ese calor de los cables, de lo contrario, tendrá problemas.
Manteniendo todo en funcionamiento.
Nadie quiere que la línea de producción se detenga debido a una bombilla quemada. Diseñamos estos dispositivos para que puedan ser reemplazados rápidamente. Su equipo de mantenimiento puede cambiar los tubos en pocos minutos, utilizando conectores estándar; no es necesario volver a conectar todo el sistema.
Pero hay una condición: los tubos de infrarrojos de onda corta son muy intensos. Si la cinta transportadora funciona con retraso, incluso por unos segundos, ya no se está horneando una pizza, sino que se está creando carbón. Para que esto funcione, se necesita un PLC fiable para controlar la velocidad de la cinta transportadora y un termopar de alta precisión.
Es un equilibrio delicado, pero una vez que se logra, la velocidad es increíble.