
¡Dejen de tirar el pan quemado! Existe una forma mejor de manejar el calor del horno.
No hay nada más frustrante que sacar los panes del horno y descubrir que sus bordes están quemados, mientras que el centro sigue siendo masa cruda. Es un desperdicio de ingredientes, de tiempo… y también causa muchos problemas. Por lo general, se trata de un problema de equilibrio térmico.
Hemos encontrado una solución: reemplazar esos elementos resistivos tradicionales por bombillas halógenas de onda corta.
Cómo funciona en realidad
La mayoría de los hornos dependen de la convección: calientan el aire y esperan que este llegue hasta el pan. Las bombillas halógenas son diferentes; utilizan radiación de onda corta que penetra directamente en la masa del pan.
Dentro del tubo de cuarzo hay un filamento de tungsteno y un ciclo de gas halógeno. Eso es lo que permite que el filamento no se desgaste demasiado rápido, permitiendo así que el calor se mantenga constante durante miles de horas, sin necesidad de hacer ajustes constantes.
Configuración adecuada
No basta con usar la bombilla más grande que encuentre uno. Eso solo causará problemas. Es necesario considerar el tamaño real del horno y calcular la potencia por pulgada lineal. Si se utiliza una configuración de alta tensión, se obtiene una mayor densidad de calor. Pero hay que tener cuidado: las bombillas de alta densidad generan mucha presión en los conectores. Si el cableado no es adecuado, los conectores se derretirán. Eso no es nada bueno.
Aspectos prácticos
Nosotros preferimos usar bases estándar R7 o SK15. ¿Por qué? Porque son fáciles de instalar. El personal de mantenimiento puede reemplazar una bombilla defectuosa en pocos segundos, sin necesidad de volver a conectar todo el sistema eléctrico.
Hay algo a lo que hay que prestar atención: las bombillas halógenas reaccionan instantáneamente. Eso es bueno para el control, pero si las bombillas están demasiado cerca del pan, se generarán puntos calientes. Hay que ajustar la distancia entre la bombilla y el pan hasta que el calor se distribuya uniformemente. Si aparecen puntos quemados, simplemente aleje un poco las bombillas o ajuste el controlador PWM para que la potencia se distribuya de manera uniforme. Una vez que se encuentre ese equilibrio, todo funcionará bien.